El diablo quiere el alma de Kimbra

Para nadie es un misterio que en los negocios las oportunidades valen oro, y en la moda o mas bien su sistema económico son las oportunidades lo único que cuenta. Seguir el sitio de Vogue revela muchas de las estrategias de Anna Wintour en tiempos Internet, tiempos que ella presiente están cambiando los actores en la moda, pero sobre todo el rostro de los consumidores.

Cada lunes, el ritual de visitar el sitio de Vogue busca descubrir las mejores vestidas de la semana. Inicialmente recibía la información ingenuamente, hasta que muy pronto comencé a ver la relación entre las susodichas mejor vestidas y algunos intereses. Vogue es un poder, y el diablo que lo dirige lo sabe. Estas mujeres elegantes que muchas veces no lo son tanto o nada, forman parte de la estrategia de Vogue para construir nuevos rostros de portadas, objetos para vender. No dudo el valor de la chica de Gossip Girl, la rubia irresistible, y su capacidad de vender Vogue, pero de allí a considerarla siempre bien vestida existe una gran brecha. Esta niña es un maniquí, de esos que habitan las vitrinas de las tiendas, un objeto en el cual colocas vestidos y siempre caen bien. Unas cuantas veces entre las mas elegantes y una portada, es un mecanismo establecido. Desde luego es también preciso que la imagen sea una referencia de la cultura mas basta, generalmente ligada a la televisión, al cine o a la musica.

Pero Anna Wintour toma riesgos (¿En serio?). Ella ha entendido que sus compradoras asiduas no son solo las mujeres blancas con el potencial o el sueño de parecerse a las modelos en las editoriales. Desde que Gwyneth Palltrow apareció en portada (no lo sé porque lo analizo sino porque lo vi en September Issue) la revista ha utilizado un mayor porcentaje de actrices y otras celebridades que de modelos. Nadie conoce a las modelos, o se conocen muy pocas. Pero su comprensión del mercado se extiende, y con la propagación de revistas mas especializadas, el modelo súper elitista de Vogue debe dar paso a otros públicos que segun las estadísticas y la observación de Nuestra Señora de Vogue, Anna Wintour, también pueden comprar, invitando a las marcas a comprar las paginas satinadas de publicidad de la mítica revista.

Esta semana entre las mejores vestidas están Beyoncé y su hermana Solange Knowles. Ambas son hermosas y representan justamente ese cambio en la percepción del poder adquisitivo. Es aquí donde Kimbra se hace un lugar. Esta niña es carne fresca para los anaqueles de la revista. La novedad con todas las referencias para hacer de ella una posible portada. Kimbra no solo parece hacerse un camino rápidamente en América, después de construir una carrera consistente en Australia y en su natal Nueva Zelandia, sobre todo llena todos los requisitos para hacer de ella una portada, con dos potenciales, el de mostrar que a Vogue le gustan los riesgos, sin en realidad tomarlos porque Kimbra sin duda merece mucho mas una portada que Lana del Rey.

Kimbra me encanta, y a Lila también. Mi canción preferida es Cameo Lover, y creo que tiene que ver con la activación de mi memoria musical de los años 90 ¿Dee-Lite? Y pensar que los 90 ya son tan parte del pasado que podemos comenzar a revisitarlos.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s