Eaux de Mars

Stacey Kent es un angel. Todo lo que ella canta me encanta. Pero escuchar su version de Aguas de Marzo, en francés, es mas de lo que podia esperar.

Todo el mundo tiene una buena historia ligada a este tema. Mi historia se reescribio cuando mi mejor amigo me dijo: “Era mi primera vez en el mundo, en Brasil, y en aquel taxi, Aguas de Março”. Desde entonces la cancion es la banda sonora de las memorias de ese viaje, disparatado para mi, poético para él.

el talento y la técnica

Nunca he creído en la técnica. Suena estúpido pero es así, nunca he creído en la técnica. Sin ni siquiera saberlo conscientemente, siempre consideré que la técnica te empuja a la copia, al parecido, a un molde que no es uno, y sobre todo te hace perder una gran parte de la exploración, la creación de las maneras propias. Aunque parezca solo otra idea, esta conectada a la primera. Mi primera gran pasión fue el dibujo. Cuando todas las niñas deseaban Barbies (también yo las deseaba por osmosis) yo pasaba horas dibujando mis muñecas, si esas que se consumían el color carne. Pero lo mejor de todo no eran las muñecas, si no mas bien los vestidos. Cuando ni siquiera podía uno imaginar que algo como Sex And the City podría llegar a la televisión, ya yo definía los diversos matices y momentos dramáticos de mis historias basadas en la necesidad de usar un vestido, un color, una línea, una tendencia. Esto me hizo creer que quería ser diseñadora de modas. Entonces frágil e inestable pensé que no era una opción. Primero porque algunos miembros de mi familia me dejarían de respetar, y ya entonces era respetable. Y segundo porque no le veía ningún sentido a ser diseñadora sin ser famosa, y eso, en un país como Venezuela se me hacia cuesta arriba.

Decidí estudiar ingeniería, cuando menos esos miembros de mi familia que solo quieren a la gente inteligente no me excluirían. La otra cara de la moneda era que dibujar muñequitas era un juego, y necesitaba crecer. Mientras, seguía dibujando y escuchando la radio, en lugar de practicar todas esas derivadas e integrales. Con un portafolio y la osadía que regala la ignorancia me fui a ver a una famosa diseñadora venezolana, quien inmediatamente me contrató para que dibujara en su taller. Dibujaba intuitivamente, sin referencias, sin nada, solo imaginaba y trazaba. Este trabajo fue pasajero pues duro hasta que descubrí que los botones podían ser falsos, y que no necesariamente sirven para cerrar un vestido.

Abandoné el dibujo, y me concentré en otras historias ¿A donde voy con todo esto? Pues a que desde entonces siempre creí que mis dibujos no eran muy buenos, que les faltaba algo, seguramente personalidad, y claro el fulano talento. No fue hasta hace unos días cuando por casualidad caí en la pagina de una ilustradora de modas Paper Fashion, cuando descubrí (hay que ser bien ingenua para llegar hasta aquí creyendo que todas esas ilustraciones eran fruto de un conocimiento de cada movimiento y expresión del cuerpo) que las ilustraciones generalmente toman inspiración de fotos, de la realidad (claro que pocos lo dicen, la chica de Paper Fashion coloca un link para mostrar la foto de origen, tan decente). Siempre creí que todas esas ilustraciones maravillosas, todas, eran fruto de una excelente memoria, de una gran determinación y de mucho talento.

Con ganas de descubrir como se hace una ilustración usando una foto como referencia, estuve viendo una Jalouse (celosa, es el nombre de una revista de modas francesa) hasta que dí con una foto de Brigitte Bardot cuando era joven (y que hace promoción de su línea de ropas… y yo que creía que vivía en un zoológico). Nada fácil la tarea, sobre todo porque la referencia es demasiado icónica, pero aun así hice un esfuerzo de dibujarla. No se parece a Brigitte (creo que dejé colar mi percepcion de ella hoy, tan brava) pero me gusta como el dibujo me mira, y eso es todo para mi.

Definitivamente, tener una referencia ayuda. Pero no es todo. Mientras hacia el dibujo (no llamemos a esto ilustración) me dí cuenta de que con solo unos trazos podía haber llegado a lo que hice garabateando tanto. La respuesta a esto es la técnica. Si hubiese sido menos terca, hubiese tenido más foco, habría probablemente ido a una escuela de diseño donde habría aprendido a hacer el catalogo de ojos, el catalogo de labios, el catalogo de manos (qué difícil), pero no… Tenía que esperar hasta ahora para descubrir que con la técnica el talento puede dedicarse a ser más directo, mas eficaz, e incluso construirse desde cero.

No deja uno de aprender. Lo mejor de esta experiencia es simplemente hacer un paréntesis en mi cotidianidad para lanzar unas líneas aquí y allá… Y bueno, si, la técnica sirve para saber como hacer. Pero qué le hacemos a este síndrome de inventar la rueda y el agua tibia.

La paciencia sigue su gran revolución… Ahora hasta disfruto de hacer.

negra de menos (morena de mas…)

No paso mucho tiempo después de mi nacimiento para que todo comenzara a parecerme sospechoso. Las mujeres que veía a mi alrededor eran todas blancas, yo no lo era. La respuesta estaba a pocos kilómetros de esa casa, en la habitación de los abuelos paternos. Mi abuela era oscura, no negra, mas bien tostada, tanto como mi padre. Si mis padres hubiesen estado juntos quizás no me habría hecho tantas preguntas sobre el tono de mi piel. Pero viviendo con mi abuela blanca, esa mujer que me daba todo, era difícil no cuestionar mi color. Mis primos eran todos blancos, pero no solo eso, también eran hermosos, eso era lo que siempre escuchaba. La conclusión no tardo, así que durante mi primera infancia quería ser blanca, rubia todavía mejor. Mi abuela me hizo creer que una crema anti-manchas con el musicalísimo nombre de Col-a-Ped me ayudaría a aclarar esa piel que no parecía combinar con el resto del cuadro materno. Pintaba muchas muñecas y estas consumían todo el color “carne” (así se llamaba) de la caja de Prismacolor. Las cosas mejoraron mas tarde, quizás porque en Caripito, la mayoría éramos los oscuritos. La cosa mejoro tanto que ni siquiera pensé en ese tema, incluso hasta empecé a ser bonita, lo cual muestra hasta qué punto el contexto es todo en la apreciación de la belleza.

Crecí y, quizás muy ingenuamente, nunca mas pensé en mi color de piel como un elemento importante, algo que debia descifrar. Supongo que había algo de inconsciencia en ello. Nunca dudé de mis oportunidades, de mi talento, o de mis méritos, de mi gran futuro. No fue hasta que fui a vivir a Francia cuando me di cuenta de que en efecto soy de color, mas bien negra que blanca, porque por estos lados no existen grises al respecto, y creo que hasta es mejor. La dificultad de mi color es quizás que no llega a ser negro, cuando menos así tendría una Historia que reivindicar. Mi condición es un poco mas difícil, es una condición “mate”. Así me dicen siempre las vendedoras parisinas cuando quieren desesperadamente venderme algo (no sin un cierto desprecio): Ese color le va muy bien a las personas de piel “mate”. En Francia siempre era la nota oscura de cualquier grupo. No me daba siempre cuenta en el momento, pero me doy cuenta ahora con cierta perspectiva.

Hoy, finalmente creo comprender mi color de piel. Con un afro seria negra, pero no me toco esa salida expedita, cuando menos bailaría y cantaría, y como. No ha sido fácil, pero la observación y la necesidad de ayudar a los demás a entender mis antecedentes antropológicos (a ellos, los demás, les hace falta mucho mas que a mi) me ha tocado hacer el ejercicio de definirme, de explicar el proceso detrás de mi piel “mate”. Uso un poco mis orígenes factuales, mi abuela materna era descendente de españoles seguramente mezclado con otra cosa, mi abuelo paterno era una mezcla trinitaria posiblemente hindú y negro, mi abuela materna era mestiza indígena con alguna otra cosa y mi abuelo paterno era descendente español. Para facilitar la tarea digo que soy una mezcla de negro, blanco e indígena, Esto es, Latinoamérica, un espécimen original, una rareza en Venezuela, pais en el cual la gente suele hacer mas incapié en la descendencia europea que en lo demas.

Lo mejor de esta reflexion no es aceptar que soy negra de menos o morena de mas, si no entender para qué me sirve ser lo que el color de piel me impone en una sociedad en la cual los colores unidos no deja de ser un ideal politicamente correcto. Me sirve para mirar todo desde arriba…

¿Como asi desde arriba? Esto es, aprendi a estar consciente de las limitaciones que impone mi color, y las asumo como un ejercicio de desprendimiento.

Youkali par Ute

Tengo una fase francesa, va y viene, aunque siempre se queda como a la espera de cualquier intersticio de silencio. Ute Lemper es, qué decir, Ute (se acuerdan de ella desnuda en Pret-à-Porter de Robert Altman, no desnuda, embarazada y desnuda) es un idolo.

Youkali es ademas uno de esos temas que cada vez que quiero cantar incluyo en mi repertorio. Busqué también algun video de I am aVamp, pero no encontré…  Digo no encontré uno tan bello como el de Youkali.

Paciencia

Una de las primeras incursiones artisticas en mi vida fue la pintura. Esto porque cualquier niño dispuesto de creyones y papel tiene todo el talento artistico necesario. Pasados los 8 años, mi madre tuvo la idea de inscribirme en un curso de pintura con una de las monjas de la parroquia donde vivia con mi abuela, en Caripito. La monja era fantastica, con su vestido blanco apenas definido por algunos contornos azules, un poco como la Madre Teresa de Calcuta, pero Made in Italy.

Con ella aprendi a dibujar con carbones y pasteles (extraño aprender esto, en realidad pude descubrir como otros lo usan) no mas. Entonces ya sabia como encontrar excusas para abandonar, la del momento en el contexto eran mis manos sudorosas. Segui pintando, aunque debo confesar que ningun proyecto podia durar mas de una pocas horas, siempre me aburria, pasaba a otro proyecto, lo cual me creo la fama de no terminar nada. Saltando de un proyecto a otro, de una técnica a la otra, y muchas veces incapaz de aprender realmente, escuchaba a mi madre admirar unos cuadritos que habia comprado a un joven pintor. Se trataba de las fulanas acuarelas, y con el orgullo de poseerlos siempre agregaba: “la acuerela es la mas dificil de las técnicas, porque no se puede corregir“. Asi creci, creyendo que la acuarela es definitiva, y que mi incapacidad de terminar un proyecto también lo es, es decir definitivo. Uno suele aceptar esas definiciones que otros nos imponen, sin discutirlas, y muchas veces sin osar cambiarlas.

Me gustan las flores. Desde la escuela siempre quise ser biologo para pintar plantas y flores, un poco como Humboldt. Creci y dejé de pintar, una pena. Con el anuncio de las vacaciones de verano, pasé por la tienda para atistas cerca de casa, mientras completaba el saco de herramientas vi esas lindas pastillitas, como unos cubitos de colores. No me pude contener, los agregue a mi cesta a pesar de que se trataba de acuarelas.

No las usamos hasta hace muy poco. La imagen que acompaña este texto es la tercera acuarela que hago. La referencia es una foto de la flor Impatiencia, la variedad utilizada por el Dr Edward Bach en su sistema floral. Aunque un poco laberintico mi discurso, todo se conecta. Descubri hace poco que la flor que siempre he necesitado es Impatiens. Nunca antes la tomé, quizas porque siempre he tratado con desdés a todas las flores presente en la formula Rescue Remedy, como si no fuesen también flores individuales  ¿Como llegué a esté diagnostico?  Pues desde hace un tiempo (desde que empecé a trabajar) me salen el fulano comedon, siempre en el mismo lugar. Mihai me sugirio que busque en mi libro de flores de Bach segun la zona del cuerpo y la sorpresa fue encontrar que esa zona es la de Oak, flor de aquellos que tienen un gran sentido de la responsabilidad. Revisando otro libro llegué a que la flor de la compensacion de Oak es Olive, que es la flor del cansancio, y sin duda estoy exhausta, pero lo mas interesante fue encontrar que la flor del problema era Impatiens, y que las otras no hacian sino compensarla.

Finalmente comencé a leer un poco mas sobre esta flor, y en efecto todas las descripciones coinciden conmigo. La principal esa aceleracion que trata de compensar un vacio extremo, y con ello el miedo a no poder realizar neustro destino sin antes existir. Ahora estoy tomando la flor, y los cambios se sienten a cada instante, me doy cuenta de que siempre he ido muy rapido, lo cual me ha hecho muchas veces ser superficial, poco educada, poco considerada con quienes considero no van a mi ritmo. Lo que mas me inspira de esta nueva face de consciencia es poder quizas terminar algo, dejarme atrapar por las maravillas del proceso, disfrutar el camino en lugar de buscar ansiosamente un destino.

… De pronto hasta ganas de releer el texto tengo. Impatiens esta funcionando. También buscaré un curso de acuarela para probar cuan lista estoy para aprender ahora.

Qu’elle est belle Mina

¡Como es bella Mina! (Esta traduccion es para mi mama)

Siempre creí que para tener éxito siendo simplemente uno, era preciso ser bella/bello, naturalmente bella. La otra opción es la de las “negrillas” (bold en inglés), esto es crear un personaje lo suficientemente extravagante como para que uno (la gente) se olvide de evaluar quien somos según parámetros de belleza convencionales. Hace falta olvidarse en ese personaje para que el verdadero yo, desprovisto de recursos frente al espejo, se sienta protegido. Mina es dulce, y tiene esa dulzura de quienes no tienen que hacer ningún esfuerzo porque es muy bella. Ni siquiera sé si es tan especial como cantante (todavía no lo sé), lo cierto es que como tantas otras chicas con ese estilo fresco y melancólico, su magia pasa por su aire de inocencia un poco perversa, como aquella aura que envolvía a Jane Birkin, especialmente al lado de Gainsbourg. El otro elemento es el Francés, siempre es genial cantar en Francés, todo suena bien. Cuando me toca pensar en las ventajas de haber aprendido este idioma, me digo que cantar es ya el mejor premio posible.

Pero siguiendo con el tema inicial, lo cierto es que yo me pregunto de vez en cuando si es posible cantar, actuar, sin ser bellos. Supongo que si, pero como dice mi amiga Valentina, es siempre mas fácil cuando se es bonito. A veces me decían cuando vivía en Venezuela “deberías ser actriz”. A esto yo respondía que no es que no me gustara la idea, pero con la perspectiva de ser solo la servidumbre mala por años (soy morena, chaparrita, con rasgos poco angelicales) la verdad no me apetecía ni siquiera intentarlo.  No me imaginaba a una Hedda Gabbler o a Blanche Dubois como yo. Entonces decidí que quería estar detrás de todo, pero aun eso es difícil, porque si eres mujer, mejor ser bonita.

 

Corazon contento

Cuando pienso en varón sexy pienso en varón que baila torpemente. Palito es la imagen de este sentimiento. La gente que baila bien me interesa, pero los que bailan mal me seducen, especialmente porque como lo muestra el hecho de que uno pueda evaluar la “performance”, porque deciden bailar a pesar de la falta de recursos, de ritmo. Me seduce siempre la torpeza detrás de la entrega a una gesto.

Cuando empecé este blog creí tantas cosas que decir. La verdad es que mientras mas pasa el tiempo mas e doy cuenta de que no tengo mucho que decir ¿Razón para parar? Quizás, aunque me doy un tiempo, porque a pesar de la ausencia de ideas, quedan las ganas de organizar lo que me conmueve, lo que me inspira.

De pronto se me ocurre que el paso de palito lejos de ser torpeza es producto de una intension precisa…