Vem vet

Días complicados estos. No tengo mucho tiempo para escribir, y eso viene de lejos, tampoco tengo tiempo para pensar. La música me salva, y Youtube me consuela. Este tema es un clásico en mi repertorio personal. Es en Sueco, no sé nada de lo que dice, pero siempre quise cantar Vem Vet. Ella es Lisa Ekdhal, un idolo. La descubrí mientras esperaba por el concierto de Elvis Costello. Ella no le acompañaba, su voz cantando “I don’t mind” era la música en la sala mientras esperábamos. Gracias a Google llegué a ella, y desde entonces solo descubro cuan maravillosa es. Sus covers de Cry me a River y My heart belongs to Daddy son fabulosos. Pero como el sujeto es Vem Vet, les dejo disfrutarla una vez mas, en una versión que se parece mas a mi.

Manon sur le bitume

Cuando vivía en Paris quería ser cineasta. Pensaba entonces que si me atrevía a decirlo seria mas fácil serlo. De tanto decirlo, algunos amigos quisieron ayudarme poniéndome en contacto con otros (quiero decir con los de verdad) cineasta. Privilegio el mío. Uno de esos encuentros fue con Olivier y Elizabeth. Ellos buscaban a alguien para seguir desarrollando sus guiones. La gran sorpresa al conocerlos fue descubrir “Manon sur la bitume”, un cortometraje con el cual estuvieron nominados al Oscar.  Otra vez el Oscar, siempre llego al Oscar por algún medio u otro.

“Manon sobre el asfalto” me pareció conmovedor, quizás ayudaba entonces la cancion de Madelaine Peyroux, o mas bien su versión de la cancion de Bob Dylan “You’re gonna make me lomesome when you go.  Hoy escuchaba a Madelaine y de pronto recordé le cortometraje, y me dije quizás esta en Youtube, y estaba…

Placer de  compartirlo con ustedes…

La vibración de las flores

“…Algunas flores, arbustos y arboles salvajes, de orden superior, por sus vibraciones elevadas, tienen el poder de elevar nuestras propias frecuencias vibracionales y de abrir en el ser humano canales que transmiten los mensajes de nuestro Yo espiritual. Esas flores sumergen nuestra personalidad con las virtudes de las cuales tenemos necesidad y eliminan los defectos de carácter que causan los sufrimientos. Tanto como la buena música u otras cosas grandiosas que vienen de la inspiración, las flores pueden elevar nuestra personalidad y acercarnos de nuestra alma. Asimismo ellas nos procuran la paz y nos liberan de todas nuestros males. Ellas no curan por ataque directo a la enfermedad sino por la inundación de nuestro cuerpo de vibraciones bellas de nuestro Yo Superior que hacen derretir entonces la enfermedad como la nieve al sol. No hay curación real sin la modificación de nuestra concepción de nuestra vida, de la paz del alma y de la felicidad interior. “

Edward Bach, 1934

 

Margiela

Cuando apenas empezaba mi recorrido moda en los 90 y con la fuerza incontenible de Zara, percibía como los grandes diseñadores podían servirse de la producción y distribución masivas de este tipo de tiendas. Pero sobre todo estas colaboraciones, pensaba yo, acabarían con el plagio a las creaciones originales, gran utopía. No fue sino cuando llegué a Europa en el 2001 que descubrí H&M. Era un lugar perfecto para encontrar ropa infantil, accesorios y algunos T-Shirts, porque nunca la calidad ha sido demasiado buena. Aun así de cuando en cuando encontraba alguna pieza que podría tener destino, aunque honestamente no recuerdo alguna en particular. Es el mundo H&M, sin rastros.

Luego empezaron las colaboraciones con diseñadores. No tengo memoria de cuando empezó esta era, pero recuerdo que muchas de ellas fueron ignoradas por mi como la de Karl Lagerfeld (nunca entiendo lo que él hace con su propia linea) o la de Stella Mc Cartney. Pero un día llego el gran anuncio de una colaboración insólita (insólito en el sentido de único e improbable) con Comme des Garçons. El día de ese estreno estaba en Londres, y cuando pasábamos delante de las infinitas colas  frente a H&M de gente esperando para hacerse de alguna  pieza, sentía vergüenza de confesar cuanto deseaba estar allí bajo la lluvia para hacerme de ese abrigo de inspiración victoriana  negro con faralaos. Nunca lo tuve.

Luego pasaron quizás otros que no recuerdo y Sonia Rykiel. Entonces estaba en Barcelona, y tampoco podía interrumpir un paseo solo para desatar mi pobre voluntad y sobre todo mi dependencia o adiccion, a la moda. No es que quiera demasiado poseer esas ropas, tenerlas representa casi como un acto de fanatismo. Soy como un un “groupie” que colecciona discos y memorabilia de sus músicos favoritos. Algunas de estas colaboraciones son para mi la oportunidad de rendir homenaje a diseñadores que admiro, pero que bajo ninguna circunstancia podría adquirir de otra manera, quizas ni siquiera teniendo el dinero que no tengo hoy, porque los precios son simplemente fuera de razon. Esas piezas  H&M son un poco como un autógrafo.

La primera vez que me aventuré a hacer todo como los verdaderos fanáticos fue con Marni, no sin cierto recelo, y culpabilidad. Siempre me ha gustado lo que concibe Consuelo Castiglioni, y Marni es de hecho la única marca con la cual creo que me vestiría de pies a cabeza sin sentir que me pierdo detrás de las ropas. Sus zapatos, retando las convenciones de lo sexy y lo bonito, me seducen siempre, creo que porque me atraen siempre los zapatos que cuestionan el orden, que requieren apreciaciones especiales (de esto tengo tanto que decir). Allí estuve a las 9 am, la cola no era tan larga (desde luego no se trataba de Versace, en realidad  este ultimo mucho mas cercano a la clienta H&M que Marni). Perdí la razón, compré muchas cosas que luego carecían de sentido, no solo porque no tenían nada que ver conmigo sino porque además no tallaban bien sobre mi cuerpo de piernas cortas y excesivo asentadero, una silueta muy latina la mia. La solución fue devolver tanta compra inconsciente guardando solo algunas piezas que de todas maneras no he usado hasta ahora. Siempre me digo que no necesito usarlas, solo preservarlas.

El próximo jueves llega Martin Margiela a H&M y por suerte estaré lejos. Sin embargo reconozco que una parte de mi, elabora y revisa mentalmente la lista de piezas icónicas que se agregarían a mi colección de pequeños guiños a diseñadores y casas que admiro. Si pudiese unirme al rebaño, creo que iria a por las piezas masculinas, todas maravillosas.

Por amor a Gala… Gracias Dali

Esta foto ha encontrado un lugar publico por estos dias.  Se trata del metro de Paris.  Me conmueve mucho. La busqué solo con la idea de tenerla siempre a mano. Nunca he podido apreciar el trabajo de Dali, el surrealismo en general no es mi fuerte. Pero su relacion con Gala (con ese nombre) me hace soñar.