Por amor a Gala… Gracias Dali

Esta foto ha encontrado un lugar publico por estos dias.  Se trata del metro de Paris.  Me conmueve mucho. La busqué solo con la idea de tenerla siempre a mano. Nunca he podido apreciar el trabajo de Dali, el surrealismo en general no es mi fuerte. Pero su relacion con Gala (con ese nombre) me hace soñar.

La voz Sertab Erener. La cancion “Uzgunum Leyla”

La mayoría de las veces mi musica llega cuando menos lo espero. Hace dos años, fui al museo de artes decorativas en la rue de Rivoli para ver la exhibición sobre uno de los diseñadores que ha marcado mi manera de ver la moda, mas que un vestido, creación o arrebato artístico. Allí, descubrí la voz de Sertab Erener, y esta canción, un tema clásico de la música turca, que daba nombre al video, resumen de la exposición homónima de Chalayan en la galería  Lisson en Londres. No pude contenerme, saqué mi teléfono y lo registré porque quería repetir y compartir ese momento. Sertab luciendo un atuendo de Chalayan, misteriosa bajo un sombrero, acompañada por una orquesta, y esa música, esa voz, ese tema.

Perdí el teléfono y con él todas las fotos de la exhibición y el video. De cuando en cuando escucho a Sertab, y hoy se me ocurrió encontrar una manera de compartirlo.

Tributo a Alexander McQueen

Me cuesta escribir por estos días. En realidad no me cuesta escribir, pero se me hace cuesta arriba escribir algo coherente. Me apetece escribir sobre las flores de Bach y como después de 6 meses sufriendo de un acné localizado en el pómulo izquierdo (permanentemente). Solo ahora pude erradicarlo aplicando localmente y tomando oralmente las flores de Bach que corresponden a esa zona del cuerpo. Lo sé, poco interesante, pero es impresionante. El comedón se fue en dos días después de la aplicación de las flores Oak (roble) y Pine (pino). Lo mas interesante es la explicación. Empecé a trabajar hace seis meses, y con ello se exacerbaron el excesivo sentido de la responsabilidad, Oak, y la culpa, Pine. Las flores de Bach son la medicina del futuro.

¿Por qué no escribir sobre esto sin tantas excusas? Pues porque donde vivo, cuna del Dr Edward Bach, no le dan mucho crédito a las flores. Me cansé de recomendarlas, de ver el rostro de incredulidad y hartazgo de la gente (esto es mi condicion Vervena, otra flor, siempre excesivamente entusiasta con lo que descubro). Y como yo soy excesiva, pues me ha dado por no hablar, no escribir, no comunicar nada sobre las flores. Me falta tenacidad, lo sé, siempre ha sido mi problema.

Ahora bien, qué tiene que ver el comedón Oak/Pine con Alexander McQueen. Todo y nada, básicamente yo misma, que soy tanto una cosa como la otra, no McQueen desde luego, si no mi admiracion por él. Como en esa película de Julio Medem, Tierra, somos tantas cosas al mismo tiempo, lo que vivimos, lo que pensamos, lo que experimentamos, la manera en que nos ven, en fin, en un segundo podemos ser memoria, fantasia, percepcion y mil cosas mas. Las flores son en general el mejor sujeto de representación para mi, y Nick Knight ha realizado una serie de fotografías de flores maravillosas. Esto me llevo a ShowStudio, site que no visitaba desde hace mucho tiempo, y alli buscando sin destino me topé con este tributo a Alexander McQueen que no había visto

¡Poético!

Piedra nueva

Buscábamos el acceso mas rápido a la plaza central del Museo del Louvre (Lila gritaba: “la piramide, la piramide, mama”) cuando vi estos sacos. Entre mi miopía y mis lecturas erradas, percibí una ruina, una ruina como esas que encontramos en Roma. Mi gran sorpresa ¡Excavaron y encontraron esto! Normal encontrar ruinas en estas ciudades europeas, pero a los Franceses no les debe causar ninguna gracia dañar la superficie, que al final de cuentas es lo único que les interesa, aunque lo nieguen. Ya un poco mas cerca, me atrajeron las plantas, largas, verdes, irreverentes, esbeltas, que creía se desarrollaban con tenacidad entre las piedras, dentro de esos sacos ¡Qué bellas! La historia era maravillosa, las piedras en esos sacos de plástico trajeron consigo semillas que encontraron la seguridad (el aire, el agua, la luz, la mirada…) necesaria para crecer en los terrenos del Louvre ¡Mala hierba con buen gusto! ¡También existen!

Todas esas historias terminaron cuando me acerqué un poco mas para tomar una foto de esas pseudo-ruinas, porque me di cuenta de que las plantas tenían sus raíces en el suelo, esto es, nadie las trajo, ellas ya estaban ancladas en los terrenos del Louvre, que tampoco tienen mucho terreno donde hacer prosperar la naturaleza. Pero aceptaran conmigo que es bien extraño que solo crezcan (y como crecen las condenadas) entre los sacos con las piedras ¡Todo un misterio!

Esta foto no paso por el lente Instagram ni otro ajuste Tecno New Age. Es exactamente lo que vi, o casi, conmigo nunca se puede estar seguro, porque ni siquiera ahora puedo garantizar que la foto es tan fiel como creo.

¡Qué texturas, qué colores!

Estas piedras en esos sacos de plástico sobre las paletas de madera (me imagino el camión y los hombres descargando cada saco, uno por uno) no son otra cosa que las piezas de reemplazo del piso exterior del Louvre. De una cosa podemos estar seguros, en Paris nunca habrá ruinas, solo belleza eterna y suspendida.

A walk for inspiration

Este video es parte de una serie que realizo como colaboración para la Fundacion Art For Youth. La idea surgió de una conversación en un banco en Holland Park con Caitlin Mavroleon, la organizadora de la subasta en Octubre. Lo que empezó como algo muy informal se ha convertido ahora en la mejor reflexión que jamás haya tenido sobre la imagen en movimiento. No existe en este trabajo la pretensión de hacer obras originales o únicas, sino de mirar con dedicación esos sujetos que esta colaboración me imponen. El resto también es beneficio, sobre todo descubrir que para hacer algo que tiene un significado para mi misma, solo necesito dejar la cámara encendida, porque lo que esta registrado me ayuda a ver el mundo de otra manera, ni mejor ni peor.

Lo mas excitante, y quizas el mayor reto es poder sacar pequeños intersticios de tiempo de mi apretada agenda de estos dias, entre el trabajo, la casa, la familia y los amigos. Con Guy solo pasé dos horas, entre decidir qué hacer, y caminar hacia el Tate. Improvisamos todo el tiempo, pero aun asi es posible observar mi deseo de capturar eso que él busca en sus personajes.

El primero de la serie fue el de Leila Golestaneh, para entonces no creía importante declarar mi autoría. Después de discutir con Caitlin, quedé convencida de que no firmarlo era mas bien un acto de cobardía que de humildad, con lo cual comenzó una nueva etapa en mi descubrimiento de mi misma y de mis potenciales.

Lo mejor de estos “Tiny movies” como los llamo muy pertinentemente mi amigo Omar, es que me gusta escuchar la musica que les sirve de contexto. La serie continua, y con ella el descubrimiento de la espontaneidad en movimiento.

Cupido guerrillero

Paris se ha refrescado. En pocos años la cortina en piedra de la historia pareciera haberse permeado, dejando  penetrar la excitación de manifestaciones informales, pero para nada espontaneas. Quizás la frescura siempre estuvo allí y solo he sido yo quien nunca percibió el lado ligero de la ciudad luz. Como siempre, es preciso alejarse para ver mejor.

Hace unos días, mientras buscaba la tienda Weber en Le Marais (3ème Arrondisement) para comprar unos alambres de cobre para hacer una lámpara (si, leyeron bien, una lámpara, un lustre, ya les mostraré) me topé con este esténcil, que he nombrado “Cupido Guerrillero”. Confieso  que quizás no lo habría notado si no fuese por mis amigos Marc y Michèle Baschet, quienes progenitores orgullosos me hablaron el día anterior del trabajo de su hijo Timothée, quien hace con mucho éxito y reconocimiento un repertorio del Arte en las calles parisinas.

Esto solo quiere decir, venerados turistas, que entre la Place Vendome y la Tour Eiffel ahora existe una galería que toma como soporte la piedra haussmanienne, el oro napoleónico, y otros incluso mas intrincados, que hacen reconocerme el espectador de calles inédito que siempre negué.

Je te salue nouveau Paris !

La rouille et l’os

“La herrumbre y el hueso” es la traducción del titulo de la película de Jacques Audiard, mi ídolo, en selección oficial en el Festival de Cannes. Con solo ver el tráiler sé que una vez mas estaré suspendida entre la entrega y el miedo. Intuyo que una vez mas, como en otras de sus películas “Sur mes levres” o “De battre mon coeur s’est arreté”, Audiard orquestara la poesía inherente a la vida, también a la de los relegados.

(A)Torzija

En el 2004 una película de la selección oficial del Festival de Cortometrajes de Clermont-Ferrand se instalaría para siempre en mi memoria,  (A)Torzija. Entones se la conté a todo el mundo, o cuando menos a aquellos que escuchaban pacientemente mis apasionadas aventuras en las salas de cine. (A)Torzija sigue siendo todavía hoy la prueba de que una película es simplemente una película, y que poco importa su extensión, porque el impacto en mi memoria no se puede medir con un reloj, porque se trata mas bien de la intensidad que de la duración.

(A)Torzija es una obra maestra… Pero creo que mi mayor emoción ahora contiene todas las esperanzas de disfrutar cortometrajes que vi u otros que siempre quise mirar, gracias a Youtube.com. Esto además quiere decir que el cortometraje ha finalmente encontrado la mejor plataforma de distribución, internet. Falta solo esperar que en algún momento un modelo económico pueda soportarlo.

Grayson tiene algo que decir sobre la moda

No recuerdo cuando comenzó mi obsesión con Grayson Perry, ganador del Premio Turner de arte contemporaneo en el 2003. Me gusta su rollo. Me gusta Claire, su alter ego. Me gusta su familia. Me gusta que diga que lo más interesante en la vida de Damien Hirst es su cuenta bancaria. Me gustan sus potes de cerámica. Pero lo que más me gusta de Grayson Perry son sus opiniones. Me gusta mucho escucharlo y verlo hablar, por ejemplo de la diferencia entre arte y artesanía, o sobre la importancia o mas bien la necesidad de la religión.

Me sorpremdio su parte en este debate que tomo lugar en Westminster Hall en 2010, organizado por Intelligence square: The world of debate, en el cual personalidades conectadas con la moda discuten sobre lo que la moda hace de las mujeres.

Me encanta lo que dice sobre el temor de verse ridículo:

Pueden preocuparse de parecer ridículos, pero puedo decirles, un pequeño consejo para todos aquí. Si quieres llegar a ser interesante en tus ropas, tienes que arrojar esa idea por la ventana. Creo que lucir ridículo es mejor que lucir como un payaso caminando. Según Grayson, esto esto es algo como un idiota controlado por los dictámenes de la moda, y quién mejor que él travestido muy serio para hablar de esos pobres seres necesitando reglas, también para vestirse.