es solo mi culpa

Nobody’s fault but mine de Beth Rowley. Colecciono cantantes, chicas. Aunque mi voz parece encontrar mejor referencia entre los chicos. Secretamente acumulo mi propio repertorio. Siempre soñé con cantar, y lo intenté. Además de ser incapaz de seguir realmente la música, sufría de un síndrome particular: escuchar mi propia voz resonar me hace llorar.

(por estos días no me gustan las letras mayúsculas).

 

La reina de la noche

La flauta mágica en inglés, eso fue una sorpresa. Los ingleses, siempre tan didácticos. Al principio me sentí traicionada, pero luego, mientras avanzaba la historia, me conmovió vivir la ópera como lo que era antes, una historia también hablada, además de cantada. Mi anterior experiencia de La Flauta Mágica fue en Paris, y fue en idioma original. Los franceses, tan puristas.

Como siempre, la mejor parte fue el Aria de la Reina de la Noche. Nada ilícito aquí, no registré nada. Pero recordar la emoción de escuchar esa ária me da la excusa para buscar mi interpretación favorita, de Roberta Peters. Además, el video es simplemente fantástico, sin mencionar su vestido, mas que un atuendo un freno. Los gestos que impone ese vestido traducen el drama de ese momento ¿O es ella quien le impone esos movimientos al vestido? Siente uno que la voz es mas bien un grito.

¡Perfección!

Tributo a Alexander McQueen

Me cuesta escribir por estos días. En realidad no me cuesta escribir, pero se me hace cuesta arriba escribir algo coherente. Me apetece escribir sobre las flores de Bach y como después de 6 meses sufriendo de un acné localizado en el pómulo izquierdo (permanentemente). Solo ahora pude erradicarlo aplicando localmente y tomando oralmente las flores de Bach que corresponden a esa zona del cuerpo. Lo sé, poco interesante, pero es impresionante. El comedón se fue en dos días después de la aplicación de las flores Oak (roble) y Pine (pino). Lo mas interesante es la explicación. Empecé a trabajar hace seis meses, y con ello se exacerbaron el excesivo sentido de la responsabilidad, Oak, y la culpa, Pine. Las flores de Bach son la medicina del futuro.

¿Por qué no escribir sobre esto sin tantas excusas? Pues porque donde vivo, cuna del Dr Edward Bach, no le dan mucho crédito a las flores. Me cansé de recomendarlas, de ver el rostro de incredulidad y hartazgo de la gente (esto es mi condicion Vervena, otra flor, siempre excesivamente entusiasta con lo que descubro). Y como yo soy excesiva, pues me ha dado por no hablar, no escribir, no comunicar nada sobre las flores. Me falta tenacidad, lo sé, siempre ha sido mi problema.

Ahora bien, qué tiene que ver el comedón Oak/Pine con Alexander McQueen. Todo y nada, básicamente yo misma, que soy tanto una cosa como la otra, no McQueen desde luego, si no mi admiracion por él. Como en esa película de Julio Medem, Tierra, somos tantas cosas al mismo tiempo, lo que vivimos, lo que pensamos, lo que experimentamos, la manera en que nos ven, en fin, en un segundo podemos ser memoria, fantasia, percepcion y mil cosas mas. Las flores son en general el mejor sujeto de representación para mi, y Nick Knight ha realizado una serie de fotografías de flores maravillosas. Esto me llevo a ShowStudio, site que no visitaba desde hace mucho tiempo, y alli buscando sin destino me topé con este tributo a Alexander McQueen que no había visto

¡Poético!

A walk for inspiration

Este video es parte de una serie que realizo como colaboración para la Fundacion Art For Youth. La idea surgió de una conversación en un banco en Holland Park con Caitlin Mavroleon, la organizadora de la subasta en Octubre. Lo que empezó como algo muy informal se ha convertido ahora en la mejor reflexión que jamás haya tenido sobre la imagen en movimiento. No existe en este trabajo la pretensión de hacer obras originales o únicas, sino de mirar con dedicación esos sujetos que esta colaboración me imponen. El resto también es beneficio, sobre todo descubrir que para hacer algo que tiene un significado para mi misma, solo necesito dejar la cámara encendida, porque lo que esta registrado me ayuda a ver el mundo de otra manera, ni mejor ni peor.

Lo mas excitante, y quizas el mayor reto es poder sacar pequeños intersticios de tiempo de mi apretada agenda de estos dias, entre el trabajo, la casa, la familia y los amigos. Con Guy solo pasé dos horas, entre decidir qué hacer, y caminar hacia el Tate. Improvisamos todo el tiempo, pero aun asi es posible observar mi deseo de capturar eso que él busca en sus personajes.

El primero de la serie fue el de Leila Golestaneh, para entonces no creía importante declarar mi autoría. Después de discutir con Caitlin, quedé convencida de que no firmarlo era mas bien un acto de cobardía que de humildad, con lo cual comenzó una nueva etapa en mi descubrimiento de mi misma y de mis potenciales.

Lo mejor de estos “Tiny movies” como los llamo muy pertinentemente mi amigo Omar, es que me gusta escuchar la musica que les sirve de contexto. La serie continua, y con ella el descubrimiento de la espontaneidad en movimiento.

Los colores (y sabores) de Rose Carrarini

Rose Carranini es la artífice de una conquista improbable. Los Franceses se han dejado seducir por las recetas inglesas de esta londinense, hija de inmigrantes italianos, desde hace un momento. Evento improbable en una cultura orgullosa de su historia culinaria. La cocina Francesa, gracias a un marketing de vieja data, sigue recibiendo los mismos elogios y sobre todo sigue coleccionando adeptos. Con la sola diferencia de que la vieja cocina galla, con sus excesos grasos y animales, comienza a saturar un paladar que se quiere mas ligero y sin opulencias.  Es así como Rose y su marido, han hecho de Rose Bakery, la gran referencia inglesa de la gastronomía parisina. Desde sus comienzos en la rue de Martyrs, Rose Bakery se ha extendido hacia El Marais y Bastille, pero no solo. Hoy dia, el pequeño restaurant/Salón de té cuenta con sucursales en Londres, en Seúl y en Tokio, con un proyecto de abertura en Tel Aviv en poco tiempo.

El secreto del éxito de Rose Bakery, los sabores y colores, de una cocina simple y gustosa, que yo siempre he percibido como “esa cocina que haríamos si cocinásemos en casa”. Cocina del mercado, fresca y deliciosa, orgánica, servida con uno de los mejores panes de la ciudad, agua tratada en el sitio, y sobre todo una cocina donde las legumbres son protagonistas, lo cual constituye un la identidad del lugar.

Rose Carrarini tiene algo del gurú londinense Ottolenghi, con la diferencia de que la primera opta por una cocina mas simple y mas equilibrada. Ambos, tanto Ottolenghi como Rose Bakery explotan el concepto de la ensalada fresca en bol gigantes que uno sirve y combina a gusto y sin reglas, acompañadas de una gran oferta de cakes y otros dulces. El único bemol de Rose Bakery son sus precios, excesivamente elevados, pues aunque alineados con el aumento incesante de los precios parisinos (nadie come fuera hoy día por menos de 15€), aun así, Rose Bakery sigue siendo el perfecto refugio para quienes como yo pueden pasan de la Andouillete, el cassoulet, el pato confitado y otros estandartes del acerbo culinario Francés.

Lo mas, que Rose Bakery hizo descubrir a los parisinos el Eton Mess, postre iconico del verano londinense.

¿Donde degustar los colores y sabores de Rose Carrarini?

Quartier Martyrs: 46 Rue des Martyrs. 75009 Paris, France
Le Marais: 30 Rue Debelleyme. 75003 Paris, France
La Bastille: 10 Boulevard de la Bastille. 75012 Paris, France lamaisonrouge.org
Dover Market: 17-18 Dover Street. London W1S 4LT
Seúl: 739-1 Hannam-dong, Yongsan-gu. Seoul, South Korea
Tokio: Japan, Tokyo, Chiyoda, Marunouchi. MY PLAZA Marunouchi 2-1-1 1F (Meiji Yasuda Life Insurance Building)

La levedad

El jubileo termino, y yo celebro. Nunca he sido muy sensible a las celebraciones publicas, ni las mías ni las de los demás. Una de las consecuencias que rescato de estas fiestas es quizás el buen animo que ha dejado esta celebración entre los ingleses, tan orgullosos de su reina, quien disfruta hoy día, en tiempos de crisis del mayor rating de popularidad de sus 60 años de historia como monarca. La otra consecuencia, son dos imágenes fabulosas de la reina, en las cuales la soberana expone todo su potencial icónico, su simbolismo, con la gran ironía de permanecer estática, los ojos cerrados a todo lo que la rodea.

La primera la foto es del proyecto “La ligereza del ser” de  Chris Levine, artista contemporáneo canadiense, quien se reconoce mas como un artista de la luz que como fotógrafo (y es que acaso la fotografía no es también creación de luz). La segunda imagen esta inspirada en la primera, y tan conmovedora como esta, y se trata de un grafiti realizado en Bristol por Bansky, en el cual la imagen etérea, inmortal (o de otro mundo) de Isabel de Levine, adquiere un aire de placidez y ligereza, también rejuvenecido y quizás mas activo, el de una reina que sonríe mientras sueña un mundo mejor (¿Como Dvid Bowie o Kate Moss?), en la portada de ID Magazine. Como dirían en Francés, una “Reina coquine” o una “Reina pícara”.

Constelacion de angeles azules

Siempre que camino por la ciudad me sorprendo al ver como algunas plantas salvajes encuentran su habita en lugares inesperados, en la resquebrajadura del concreto, en la union entre un muro y la acera, en las grietas del asfalto y en otras heridas de la covertura que le hemos puesto a nuestra tierra.

Desde luego las flores multipetalas, esas imponentes, de largos tallos y brillantes colores me seducen. Sin embargo, esas menudas con espiritu colectivo y sin aparente rasgo individual me desarman. Y es que no puedo dejar de conmoverme cuando las pequeñas flores, esas que nadie cultiva por insurrectas, esas que algunos llaman mala yerba, me cierran el paso. Ellas son la vida que quizás busco dejándome mecer por el tiempo en lugar de autorregularme según su medida.

Por estos días, las flores purpura, violeta y azules se lucen acaparando mi atención. Mis favoritas, las Verónicas de agua, porque además de encontrar lugar, logran imponerse en cualquier jardín abandonado por la pereza del propietario. Mientras, yo no hago mas que felicitar a la decidía, iniciativa creadora en estado pasivo, pero no siempre indiferente. Siempre me gusta observar el rumbo de las acciones sin aparente objeto, porque amo la fuerza de la naturaleza, siempre altanera y programada solo para ser.

Quizás lo que mas me gusta de fotografiar las “Violetas de agua” es que no tengo la obligación de reconocer un centro o de componer, tampoco debo decidir la flor mas hermosa, ellas todas juntas sin celos ni arrebatos forman parte de una constelación de ángeles. Me hacen soñar con lentejuelas en el bosque, con luciérnagas en el día, con coronas de flores sobre el pelo verde, con mariposas infinitas.

Cosas que aprendo, aqui y alla

A veces me encuentro, especialmente cuando camino sola, pensando en todas esas cosas que he aprendido espontáneamente aquí y allá durante los últimos días. Siempre es mucho, y no deja de sorprenderme cuanto podemos aprender a cada instante.

1- La temporada de Elderflowers comenzo (traté de encontrar el nombre en español, y solo encontré Sauca, que no dice tanto para mi como Elderflower, que de todas maneras no dice nada, pero por lo menos suena) –  Me lo ha hecho notar en la calle Mónica, de origen Hungaro, profesora de Yoga y nutricionista ayurvedica, y quién ademas sugiere hacer un cordial (un sirop de Elderflowers muy famoso aqui en Inglaterra)

2- Las bodas son siempre en Verano – Lila, 5 años, su cerebro se lo dijo, y ella me lo dijo a mi

3- Recuerdo aquellos días durante los cuales los niños no usaban casco para andar en sus bicicletas (Descubro mientras lo leo que también tengo nostalgia de días mas espontáneos, sin tanta previsión y proteccion) – Wes Anderson, director de Moonrise Kingdom citacion en un articulo de Liberation, el periodico francés

4- Muchas veces lo que creo que esta fuera de foco en una foto, no es otra cosa que el impacto de mi respiración, o lo que llaman por aquí “camara shake” – Gracias Conrad Blakemore, Fotografo

5- Yodélice, no es una isla en el Caribe, es un cantante Francés (aunque suene a postre) que suele cantar en Inglés, y cuyo tema “Talk to me” me encanta – Les petits Mouchoirs (Mentiras Blancas) película de Guillaume Canet

Ahora que veo esto escrito, me doy cuenta de cuan ligero es todo lo que aprendo, de hecho.

Actualizo: Comer frutas me da hambre – Mi cerebro me lo dijo, finalmente