Tu spotify y el mio

Siempre pensé que queria mi propio itunes, mi propio spotify, como siempre tuve mi propia musica. Compartir la fuente musical nunca ha sido facil porque escuchar musica, un cierto tema, es siempre imperativo. No puedo esperar. Supongo que a través de la musica me dejo llevar por esos impulsos infantiles mas o menos controlados en otras areas de mi vida.

La ventaja de compartir el acceso a la musica es que siempre puedo toparme azarosamente con temas que deja el otro. Son huellas que luego se convierten en las mias. Aqui una de ellas…

Apenas lo escuché, pensé en Lisa Ekdhal sin saber que Koop es también Sueco. Me gusta el jazz nordico y no lo sabia…

Reencarnado

Inexplicable, quizas por ello mas real que otras ideas, gustos y afinidades ¡Snoop Dogg! Siempre me ha parecido un genio. Su musica es brillante, pero sobre todo su personalidad lo hace tan cercano, inclasable. Quizas porque a diferencia de otros musicos Hip Hop en su rostro se dibuja mucho mas humor que rabia o necesidad de afirmarse, mucho mas olvido que excesiva consciencia. Snoop siempre existe, no tiene que probarselo a nadie. Cuando lo veo, siempre sonrio, quizas porque respondo a sus aires ligeros y sin poses. Me gusta la gente estructuralmente comica, esa que no tiene que hacer un esfuerzo particular para serlo. Solo he visto el trailer pero no es dificil percibir la busqueda de algo esencial, un poco a la manera de Cassiuss Clay cuando se adhiere al islamismo, y abandona su nombre, que él decia no lo representaba porque era el nombre que le habian dado quienes lo consideraban esclavo. Snoop Dogg, parece hacer lo mismo dejando de ser el perrito de ciudad para convertirse en leon,  Snoop Lion. Lo mejor sera medir cuando Reggae hay en el Hip Hop.

Fin de semana entre chicas

Las chicas estamos solas este fin de semana. El programa sigue nuestro ritmo. Pereza y espontaneidad rigen el tiempo: Despertar tarde un sábado, hacer panquecas, ir al ballet, caminar bajo la nieve, refugiarnos en una librería durante 3 horas, preparar de comer mientras escuchamos canciones favoritas: Rock with you, All I do is dream of you, Hushabye Mountain, hasta llegar a Made-up LOve Song #43, el loop…

El domingo sigue un curso parecido: desayuno, hacer galletitas con formas de conejo (celebramos Easter hoy) y mas Made-up Love Song #43… De pronto recuerdo a Fito Páez y su Mariposa Tecknicolor. Quizás tengan poco que ver estos temas, pero la memoria usa sus propias rutas, sus conexiones ilogicas y construyen momentos poéticos siempre íntimos, sin potencial publicación, la poesía de los anónimos.

La calidad del video, muy similar a la memoria de aquellos días que este tema musicalizaba. Ni siquiera sabia que Fito Páez había dejado un rastro permanente en mi. Esto prueba hasta que punto puedo desconocer lo que vivo, quién soy.

Gris clair

Mi obsesión por los perfumes es mas que eso, un juego. Hace un par de días cumplí con el deber de llevar a un amigo (de esos que merecen) a Liberty. La ultima habitación antes de abandonar el templo: Perfumes. Me gusta pasearme y descubrir o redescubrir aromas que parecen delimitar memorias. Después de los obligados pasajes por Dyptique, Frederic Malle, Le Labo, nos aventuramos hacia otros territorios. Prejuiciosa como soy exclamé: Esto es Serge Lutin. Muy francés, muy famoso, pero no me engancha. Aun así me quedé cerca quizás suspendiendo mi incredulidad. La razón para el desinterés no es otra que la botella, demasiado flaca, demasiado comercial quizás. Comencé a probarlos todos, de izquierda a derecha, desde abajo hacia arriba, de pronto me habitó una gran confusión. El nombre de esa confusión: Gris Clair.

El perfume era toda una aventura, difuso, confuso, frio, todo esto antes de nombrarlo. Gris clair (o gris claro para mi mama) me envolvió en un aura de luces dicotómicas entre frio y calidez (en mi sistema poco que ver con calor). De pronto empezaron a desfilar en mi cabeza objetos, palabras, momentos, personas, situaciones, todos grises, como ese momento suspendido durante el invierno, como el cielo londinense después del almuerzo, como ese sweeter acolchado que apenas sostiene sus botones, como esa manta que nos hace siameses perezosos. Afuera ahora se escuchan las gaviotas, también grises.

Me retracto mientras construyo mi deseo de ese gris clair inesperado, con el entusiasmo que me regala el misterio ¿Cuantos matices de gris claro me regalara este aroma cuando lo posea?

Bang bang: todas las versiones

Sin mucho tiempo por ahora. La música todo el día cuando menos me ayuda a no perderme en lamentos siempre repitiendo el mismo verso.

A L (5 años) le encanta Bang Bang de Sheila así que es ya un clásico en su repertorio. Ayer pensé que le gustaría saber que siempre se puede hacer una versión personal de cada canción que nos gusta. Su respuesta a mi propuesta: Quiero aprender italiano. Mina la ha conquistado… Como a mi, como a todos…

¿Conoces alguna otra versión de Bang Bang? ¿Cual es tu versión favorita de Bang Bang?

(Estas preguntas son para darme la ilusión de que hay gente allí leyendo esto, y no solo, que además se interesa en mis temas)

Margiela

Cuando apenas empezaba mi recorrido moda en los 90 y con la fuerza incontenible de Zara, percibía como los grandes diseñadores podían servirse de la producción y distribución masivas de este tipo de tiendas. Pero sobre todo estas colaboraciones, pensaba yo, acabarían con el plagio a las creaciones originales, gran utopía. No fue sino cuando llegué a Europa en el 2001 que descubrí H&M. Era un lugar perfecto para encontrar ropa infantil, accesorios y algunos T-Shirts, porque nunca la calidad ha sido demasiado buena. Aun así de cuando en cuando encontraba alguna pieza que podría tener destino, aunque honestamente no recuerdo alguna en particular. Es el mundo H&M, sin rastros.

Luego empezaron las colaboraciones con diseñadores. No tengo memoria de cuando empezó esta era, pero recuerdo que muchas de ellas fueron ignoradas por mi como la de Karl Lagerfeld (nunca entiendo lo que él hace con su propia linea) o la de Stella Mc Cartney. Pero un día llego el gran anuncio de una colaboración insólita (insólito en el sentido de único e improbable) con Comme des Garçons. El día de ese estreno estaba en Londres, y cuando pasábamos delante de las infinitas colas  frente a H&M de gente esperando para hacerse de alguna  pieza, sentía vergüenza de confesar cuanto deseaba estar allí bajo la lluvia para hacerme de ese abrigo de inspiración victoriana  negro con faralaos. Nunca lo tuve.

Luego pasaron quizás otros que no recuerdo y Sonia Rykiel. Entonces estaba en Barcelona, y tampoco podía interrumpir un paseo solo para desatar mi pobre voluntad y sobre todo mi dependencia o adiccion, a la moda. No es que quiera demasiado poseer esas ropas, tenerlas representa casi como un acto de fanatismo. Soy como un un “groupie” que colecciona discos y memorabilia de sus músicos favoritos. Algunas de estas colaboraciones son para mi la oportunidad de rendir homenaje a diseñadores que admiro, pero que bajo ninguna circunstancia podría adquirir de otra manera, quizas ni siquiera teniendo el dinero que no tengo hoy, porque los precios son simplemente fuera de razon. Esas piezas  H&M son un poco como un autógrafo.

La primera vez que me aventuré a hacer todo como los verdaderos fanáticos fue con Marni, no sin cierto recelo, y culpabilidad. Siempre me ha gustado lo que concibe Consuelo Castiglioni, y Marni es de hecho la única marca con la cual creo que me vestiría de pies a cabeza sin sentir que me pierdo detrás de las ropas. Sus zapatos, retando las convenciones de lo sexy y lo bonito, me seducen siempre, creo que porque me atraen siempre los zapatos que cuestionan el orden, que requieren apreciaciones especiales (de esto tengo tanto que decir). Allí estuve a las 9 am, la cola no era tan larga (desde luego no se trataba de Versace, en realidad  este ultimo mucho mas cercano a la clienta H&M que Marni). Perdí la razón, compré muchas cosas que luego carecían de sentido, no solo porque no tenían nada que ver conmigo sino porque además no tallaban bien sobre mi cuerpo de piernas cortas y excesivo asentadero, una silueta muy latina la mia. La solución fue devolver tanta compra inconsciente guardando solo algunas piezas que de todas maneras no he usado hasta ahora. Siempre me digo que no necesito usarlas, solo preservarlas.

El próximo jueves llega Martin Margiela a H&M y por suerte estaré lejos. Sin embargo reconozco que una parte de mi, elabora y revisa mentalmente la lista de piezas icónicas que se agregarían a mi colección de pequeños guiños a diseñadores y casas que admiro. Si pudiese unirme al rebaño, creo que iria a por las piezas masculinas, todas maravillosas.

Por amor a Gala… Gracias Dali

Esta foto ha encontrado un lugar publico por estos dias.  Se trata del metro de Paris.  Me conmueve mucho. La busqué solo con la idea de tenerla siempre a mano. Nunca he podido apreciar el trabajo de Dali, el surrealismo en general no es mi fuerte. Pero su relacion con Gala (con ese nombre) me hace soñar.

Eaux de Mars

Stacey Kent es un angel. Todo lo que ella canta me encanta. Pero escuchar su version de Aguas de Marzo, en francés, es mas de lo que podia esperar.

Todo el mundo tiene una buena historia ligada a este tema. Mi historia se reescribio cuando mi mejor amigo me dijo: “Era mi primera vez en el mundo, en Brasil, y en aquel taxi, Aguas de Março”. Desde entonces la cancion es la banda sonora de las memorias de ese viaje, disparatado para mi, poético para él.

el talento y la técnica

Nunca he creído en la técnica. Suena estúpido pero es así, nunca he creído en la técnica. Sin ni siquiera saberlo conscientemente, siempre consideré que la técnica te empuja a la copia, al parecido, a un molde que no es uno, y sobre todo te hace perder una gran parte de la exploración, la creación de las maneras propias. Aunque parezca solo otra idea, esta conectada a la primera. Mi primera gran pasión fue el dibujo. Cuando todas las niñas deseaban Barbies (también yo las deseaba por osmosis) yo pasaba horas dibujando mis muñecas, si esas que se consumían el color carne. Pero lo mejor de todo no eran las muñecas, si no mas bien los vestidos. Cuando ni siquiera podía uno imaginar que algo como Sex And the City podría llegar a la televisión, ya yo definía los diversos matices y momentos dramáticos de mis historias basadas en la necesidad de usar un vestido, un color, una línea, una tendencia. Esto me hizo creer que quería ser diseñadora de modas. Entonces frágil e inestable pensé que no era una opción. Primero porque algunos miembros de mi familia me dejarían de respetar, y ya entonces era respetable. Y segundo porque no le veía ningún sentido a ser diseñadora sin ser famosa, y eso, en un país como Venezuela se me hacia cuesta arriba.

Decidí estudiar ingeniería, cuando menos esos miembros de mi familia que solo quieren a la gente inteligente no me excluirían. La otra cara de la moneda era que dibujar muñequitas era un juego, y necesitaba crecer. Mientras, seguía dibujando y escuchando la radio, en lugar de practicar todas esas derivadas e integrales. Con un portafolio y la osadía que regala la ignorancia me fui a ver a una famosa diseñadora venezolana, quien inmediatamente me contrató para que dibujara en su taller. Dibujaba intuitivamente, sin referencias, sin nada, solo imaginaba y trazaba. Este trabajo fue pasajero pues duro hasta que descubrí que los botones podían ser falsos, y que no necesariamente sirven para cerrar un vestido.

Abandoné el dibujo, y me concentré en otras historias ¿A donde voy con todo esto? Pues a que desde entonces siempre creí que mis dibujos no eran muy buenos, que les faltaba algo, seguramente personalidad, y claro el fulano talento. No fue hasta hace unos días cuando por casualidad caí en la pagina de una ilustradora de modas Paper Fashion, cuando descubrí (hay que ser bien ingenua para llegar hasta aquí creyendo que todas esas ilustraciones eran fruto de un conocimiento de cada movimiento y expresión del cuerpo) que las ilustraciones generalmente toman inspiración de fotos, de la realidad (claro que pocos lo dicen, la chica de Paper Fashion coloca un link para mostrar la foto de origen, tan decente). Siempre creí que todas esas ilustraciones maravillosas, todas, eran fruto de una excelente memoria, de una gran determinación y de mucho talento.

Con ganas de descubrir como se hace una ilustración usando una foto como referencia, estuve viendo una Jalouse (celosa, es el nombre de una revista de modas francesa) hasta que dí con una foto de Brigitte Bardot cuando era joven (y que hace promoción de su línea de ropas… y yo que creía que vivía en un zoológico). Nada fácil la tarea, sobre todo porque la referencia es demasiado icónica, pero aun así hice un esfuerzo de dibujarla. No se parece a Brigitte (creo que dejé colar mi percepcion de ella hoy, tan brava) pero me gusta como el dibujo me mira, y eso es todo para mi.

Definitivamente, tener una referencia ayuda. Pero no es todo. Mientras hacia el dibujo (no llamemos a esto ilustración) me dí cuenta de que con solo unos trazos podía haber llegado a lo que hice garabateando tanto. La respuesta a esto es la técnica. Si hubiese sido menos terca, hubiese tenido más foco, habría probablemente ido a una escuela de diseño donde habría aprendido a hacer el catalogo de ojos, el catalogo de labios, el catalogo de manos (qué difícil), pero no… Tenía que esperar hasta ahora para descubrir que con la técnica el talento puede dedicarse a ser más directo, mas eficaz, e incluso construirse desde cero.

No deja uno de aprender. Lo mejor de esta experiencia es simplemente hacer un paréntesis en mi cotidianidad para lanzar unas líneas aquí y allá… Y bueno, si, la técnica sirve para saber como hacer. Pero qué le hacemos a este síndrome de inventar la rueda y el agua tibia.

La paciencia sigue su gran revolución… Ahora hasta disfruto de hacer.

Youkali par Ute

Tengo una fase francesa, va y viene, aunque siempre se queda como a la espera de cualquier intersticio de silencio. Ute Lemper es, qué decir, Ute (se acuerdan de ella desnuda en Pret-à-Porter de Robert Altman, no desnuda, embarazada y desnuda) es un idolo.

Youkali es ademas uno de esos temas que cada vez que quiero cantar incluyo en mi repertorio. Busqué también algun video de I am aVamp, pero no encontré…  Digo no encontré uno tan bello como el de Youkali.